martes, 15 de abril de 2008

1ª ETAPA ERG CHEBBI-ERG ZNAGUI 31.6 KMS



Un extraño silencio se apoderó de la haima 6. Después de las risas, de todas las bromas, de repente todos nos callamos, de repente una seriedad grave nos invadió. Algo oscuro y luminoso sobrevoló la haima. Un viento suave hacia que los faldones entonaran una canción ancestral.

Esa noche me desperté a las 3 de la mañana. Me alejé unos cientos de metros de la haima; entonces me di cuenta que hasta desaguar en la madrugada se convertía, gracias a la alquimia de desierto, en algo maravilloso y espectacular. Miré el cielo, no he visto nunca nada igual. Os puedo asegurar que he estado en el campo, en la montaña, pero eso era distinto. Un pesado silencio me envolvió. El viento había cesado, recordé esas películas de la guerra en la jungla donde el guía se para porque "algo ha cambiado"...el silencio de los pájaros, la cesación de todo sonido. Allí, en la más absoluta soledad y compañía de millones de estrellas me sentí ligero como una pluma. Miré el perfil de las grandes dunas de ERG CHEBBI y un cosquilleo me recorrió el estómago.

A las 5.30 los "termitas" (termino cariñoso con el que llamábamos a los marroquíes que desmontaban las tiendas) vinieron en tropel gritando Hila Hilaaaaa o lo que es lo mismo vamos, vamos...el viento se despertó, las arenas empezaron a moverse, nos pusimos los monos de tyvek cortavientos (monos como los de los que limpian chapapote. Empezó, como siempre, de una manera sorpresiva, todo vuela, las gafas de ventisca son indispensables, pues una vez que se te mete esa fina arena en los ojos estás listo.

Un desayuno continental...

Me desayuné mi liofilizado de cereales con chocolate, un capuchino y una barra energética y listo!!!

De repente me entrarón unas ganas enormes de salir corriendo, de emprender la marcha; no suelo ponerme nervioso, pero esta vez era distinto...

Nos reunimos en la salida, 801 colgados, todo un espectáculo, gentes llegadas de todo el mundo, neozelandeses, austriacos, mexicanos...95 mujeres todo un record. Suena la música, la selección de música a todo trapo no hace más que elevar el nivel de adrenalina en sangre.

Patrick Bauer subido en su jeep, nos informa de los problemas de la etapa. Ha escogido una de especial dureza para comenzar. Lo había avisado: "dede el principìo aparecerán los problemas", a lo que se refería es que, normalmente, la primera etapa es corta y sin dificultad, en esta ocasión sus 31 kms de los cuales 16 de dunas, las más enormes de Marruecos, prometían dificultades de verdad.

Acabó con algo que se notaba que le salía del corazón: "adelante...sois magníficos", era el final de cada briefing, cada día lo iba entonando con mayor enfasis a medida que nuestras caras y cuerpos se consumían...era ni más ni menos que el reconocimiento de alguien que ha hecho lo mismo que tu, que sabe lo que es hacer lo que tú vas a hacer.

Suena la música ensordecedora de ACDC autopista al infierno, que nos acompañaría en todas las salidas, y empezamos a correr, el griterío es impresionante, cojo mi ritmo y empiezo a recorre r el kilómetro y medio que me separa de las grandes dunas.

Cuando estoy al pie de ellas una extraña sensación me embarga, el helicoptero nos da pasadas que te encogen el estómago, pasa de través a escasos metros del suelo.

Empieza el baile. Las grandes dunas se me antojan seres vivos que me invitan a cabalgarlas, me veo pequeño, minúsculo antes ellas. Su color, su olor es espectacular. Me doy cuenta de que el viento en el horno que son las dunas ha parado, la sensación térmica es sofocante, bebo y bebo. Aprendo a pisar donde han pisado, mis compañeros que han pasado antes, como en la vida real, me han hecho más fácil la subida. Se forman escaleras en las que se oye el resoplar, incluso, el sonido de tu corazón es como un tambor que, rimtico y poderoso, te marca la cadencia de tus pisadas. No hay que hundir mucho los pies en algunas zonas, en otras sólo la puntera. Poco es mucho.

Llego a enormes dunas en las que miro hacia atrás y hacia delante y puedo sentir una poderosa sensación de energía, las bajadas son a tumba abierta enterrándo mis piernas hasta el gemelo. No entra ni un sólo gramo de arena en mis pies...esto marcha.

Pasa el tiempo y las dunas se hacen eternas de recorrer, hay un momento en el que no se ve el fin ni el principio, estoy en medio y me entra ujna especie de agobio. Enseguida viene a mi memte la frase: "todo acaba, todo pasa, todo es impermanente como la vida misma", corono una cumbre dunar y, por fin, aparece otro terreno...pero ese terreno era otro desierto. Kilómetros de llano agotador, el personal no habla, no nos miramos, cada uno atravesando su propio desierto interior.

Van pasando las horas y el terreno camnbia 10 kms de llano abrasador azotado por el viento. De repente llego al CP2 es el km 24 me entra una gran alegría, me veo llegando a la meta de mi primer día. Pero la esperanza puede matarte en el desierto, de eso me daría cuenta más tarde. Paso un río seco (OUED) y de repente, sin que me los esperara aparece una formación de dunas no tan grandes como las anteriores pero que, a esa hora, con ese calor, y con esa tralla en el cuerpo se hacen un verdadero calvario, empezamos a sufrir de verdad, estas dunas pequeñas son como las de Bolonia, unos 60 metros de altura, trannsversales, una y otra sin fin. Puedo ver a un tipo que va desorientado, creo que es inglés, va dando tumbos como un zombi. le doy una palmada en la espalda de ánimo y se da un susto de muerte, le digo sorry y me sonríe con una expresión extraña. Sólo son tres kms de dunas, pero fueron las que me enseñaron la cara de Sables. A partir de ese momento tomé la decisión de tomármelo con mucha calma. El desierto no perdona. Primera etapa y varios retirados, mi objetivo es no tener esperanza, expectaivas adelantadas de "ya estoy aqui", centrarme en llegar al siguiente punto de control, esa es mi carrera.

Llego a una cima y veo el vivac, me siento bien, ahora toca recuperar...mañana más, la siguiente etapa serán 38 kms.

Antes de llegar veo a un tipo que está tumbado bocarriba, está verde, le digo si le pasa algo y se apresura a incorporarse, la peña no quiere que alguien se ponga nervioso y tire de bengala con lo cual tu aventura está acabada.

Ha sido un buen día, las dunas y el desierto no han defraudado...

Si habeis llegado hasta aqui enhorabuena, soy consciente de lo largo que son los post, pero aunque intento resumir me es imposible y se me quedan toneladas de cosas en el tintero.

PD Sigo soñando cada noche con el desierto.

Sed felices o, al menos, intentadlo



17 comentarios:

paco Montoro dijo...

Runner amigo ,se me hace corto tu post, esa experiencia tuya (vuestra) creo que es indescriptible, hay que vivirla...gracias por compartirlas con nosotros. Un saludo

Una Maragata dijo...

Que dices, largo? Me quedo con las ganas de seguir leyéndote!
Tú narración me hace poner los pies, los ojos y las sensaciones como si un
participante más fuera.
Espero la siguiente entrega.
No me extraña que el desierto esté en
tus sueños. Experiencias aunque di-
ferentes, me hacen entender y sentir-
me muy cercana a tú aventura.
No te prives, eh!
Un fuertísimo abrazo.

Agatha Blue* dijo...

Hola Runner,

Vine a visitarte tras tu comentario en mi Blog y estoy de acuerdo con los dos comentaristas anteriores... el post es magnífico y realmente sería imposible resumirlo sin que perdiera esencia.

He de confesarte que tengo poco de aventurera ( lo mas arriesgado que he logrado hacer es ir un fin de semana a un Camping y he de reseñar que fui la atracción en el aseo de mujeres cuando aparecí con mi neceser lleno de cremas y mascarillas para el pelo... Aún recuerdo los ojos atónitos de una niña a la que le regalé una barra de labios que le gustó )

Me gusta mucho leer a gente como tu, me da vida comprobar que hay maravillosos lugares de ombligo a ombligo del mundo.

Un gran abrazo y feliz viaje,

Agatha Blue*
(Generalmente suelo enrrollarme menos en los comentarios, pero hoy estoy de un parlanchín que... parece que me haya comido un megáfono)

ELMOREA dijo...

Nada de largo, a mi tambien se me ha hecho corto.
Fantastica narración, parece que tengo arena en los ojillos y todo...

Traversables dijo...

...que las arenas del desierto sirvan para llenar de felicidad nuestras vidas....
Sigue escribiendo hermano, aunque tenga que leerlo con un nudo en la garganta.
JUAN

Sylvie dijo...

Había entrado esta mañana, pero al ver el post largo, pensé en volver otro ratito con más tiempo y así disfrutarlo tranquilamente de principio a fin.
Así lo he hecho...ha sido maravilloso leerte, de verdad...incluso al ir bajando con el ratón, me ha dado pena ver que ya acababa.

No me extraña que os dijeran que erais magníficos...
Realmente lo erais...y lo sois...todos los que os pusisteis en esa linea de salida.

Esperaré con entusiasmo los siguientes días.

Besitos.

Ps: las fotos y la música, alucinantes.

maratonman dijo...

Que agobio eso de ver solo desierto...yo no podria,hay que estar hecho de otra madera.
Un saludo Runner.

la granota dijo...

Qué bien lo cuentas!

Wild Runner dijo...

" ... cada uno atravesando su propio desierto interior". Esa frase es genial.

Sois unos superhombres, espero ansioso las siguientes entregas de esta aventura. Las fotos son muy bonitas ;)

Saludos

odiseo722 dijo...

magnifica experiencia, el sueño de todo ultrafondista. Enhorabuena. El blog es estupendo. Un saludo

Furacán dijo...

A mi también se me ha hecho cortísimo. Me encanta tu forma de narrarlo, todas esas sensaciones.
Estoy deseando leer la siguiente etapa.

runner48 dijo...

Paco Montoro: Compartir es una otra forma de revivir, estar allí de nuevo...

Maragata: no me privaré, te lo aseguro.

Agatha Blue: una barra de labios en un camping, una barra energñetica en algún lugar del desierto...distinto e igual; distinto por el lugar, igual por los ojos y la sonrisa de la niña.

ELMOREA: mientras tengas arena en los ojillos no hay problemas, lo malo en que la tengas en la sesera, entonces, amigo la has liado.

TRAVERSABLES: Fui testigo del nacimiento de ese nuevo nick y ahora te leo aqui...sólo decirte que tú y yo sabemos que el desierto te deja una huella que, sabemos, no se borrará; ahora somos mejores que antes de ir. Las arenas nos han hecho un regalo inmenso...como cuando estábamos allí...cielo o infierno...como en la vida es cuestión de como lo vivas.
Un abrazo hermano, seguiré escribiendo...

Silvye: me alegro mucho que te haya gustado...:)

Maratónman: ¿de otra madera?...no amigo sólo es una idea, un concepto...creer que lo puedes hacer, intertarlo y estar en condiciones de poder hacerlo.

Granota: graciassssss

WILD RUNNER: Desde que hemos llegado no dejamos de decir a todo aquel/lla que podemos que los únicos superhombres, supermujeres y niños son los que viven allí toda la vida, ellos y no nosotros, ellos que van descalzos o en chanclas de playa.

ODISEO: Tienes razón, a veces en la vida es posible materializar tu sueño, este lo ha hecho y te juro que no ha perdido ni un ápice de intensidad...al contrario.

FURACAN: Ya tengo preparada la siguiente...:)

irishdecai dijo...

A mi me ha entrado hasta arena en los ojos de leerte y por un momento he vislumbrado el mar de estrellas en el cielo. Animo

Susymon dijo...

Qué maravilla de post, te habia perdido el rastro mi querido Runner, aún recuerdo cuando te conocí(en tu otra casa) y este desafio era sólo un sueño, me algero tanto de que ya estés allí...te acompaño, es un placer leerte, siempre has sido tan descriptivo que uno se siente dentro de tu mochila y parte de tu viaje y esfuerzo.Un abrazo Argentino.

Cristina dijo...

Pasé a saludarte. Buen fin de semana!

mayayo dijo...

pues si, julio.

a mi tambien se ma pasado volando el post, y me he quedado con sed de mas desierto.
esperaré con ansias...y mientras, a regodarse con el album de fotos.

Son magníficas!!

PD: pregunta curioso-tecnica: Puedes poner enlace a info de los monos cortavientos que comentas?

merak dijo...

mira tio... si algun dia hago esto, tu seras el culpable.
seguire leyendo tus etapas.
abrazos