viernes, 17 de octubre de 2008

Exploradores...



Hay quien piensa que la época de las grandes exploraciones acabó, que ya no quedan fronteras que visitar, límites por conocer. Creo firmemente que la exploración, el descubrimiento de lo desconocido se da cada día. Somos aprendices; cada instante la vida nos pone por delante, de forma azarosa situaciones, que podemos aprovechar para explorar.

Desagraciadamente hay muchas fuerzas externas que hacen que la mayoría de la gente viva de forma insconsciente, rutinaria, agarrada a tradiciones que les han puesto en bandeja para no desesperar, con reglas de otros que les sirven para sentir la ilusión de la seguridad.

El explorador de sí mismo es aquel que ha pasado de nivel, no renuncia a los niveles inferiores pero los trasciende, busca sin buscar en el día a día aquello que le hace crecer, como el árbol que extiende sus raíces en busca de alimento, no tiene que pensar, programar ni decidir que tendrá que hacer para poder atorrealizarse, es decir, llegar a sacar brillo a la naturaleza esencial que llevamos dentro, esa que ha inspirado lo que se ha llamdo la "filosofía peremne".

El explorador se pierde en lo pequeño y no aborrece de lo grande; usando la metáfora del desierto puede unificarse con el grano de arena y con la inmesidad, saborear los placeres de la buena comida y potenciar su espiritualidad, héroe y villano de su propia vida se levanta y cae sin cesar.

No hay caminos, no hay maestros que guien en esta aventura, sólo la llama interior, la que nunca se apaga aunque, en ocasiones, pueda quedar casi extinta. Es bueno aprender de quien sabe, de quien sentimos que su llama es fuerte; pero también es importante apartarse de aquellos que se erigen en maestros de la desesperación, aquellos que curan todo y tienen todas las respuestas, falsos profetas de la eterna mentira manipulativa, mercaderes de la falacia vestidos con ropas amables.


A veces uno teme perderse, intenta buscar fuera lo que tiene dentro, entonces deja de escucharse, deja de alentar la llama, es en ese momento ,cuando el miedo aparece, es más probable no llegar a ningún sitio. Buscar fuera sin dejar de mirar hacia dentro es lo que nos permite no salirnos del camino.

Modernos, intemporales exploradores, buscadores de la verdad, transgresores de las fronteras interiores donde los hielos se mezclan con fuegos eternos, en las que el vacío, la ausencia de pensamiento nos eleva a lo que somos, seres que llegan a saber que la más grande de las aventuras no se encuentra en ningún lejano desierto sino dentro de sí mismo.

Siempre que me encuentro con algun@ se me erizan los vellos de mi piel, raros expecímenes que guardan su secreto detrás de máscaras convencionales.

No se me ocurre mejor forma de acabar este post que las palabras de T. S. Elliot

"...No dejaremos de explorar y el final de nuestra exploración será llegar al punto de partida y conocer el sitio por primera vez..."

Que tengáis un buen fin de semana

Sed felices o, al menos, intentadlo...

15 comentarios:

MBI dijo...

Me sumo a Elliot +++++

Cristina dijo...

Querido....

No se como definir tu post. No se como complementarlo con un comentario... Tan sólo se me ocurre el silencio para ilustrar lo que ahora siento...

Silencio y un GRACIAS.

Ayer, renunciaba a toda búsqueda... ayer, maldecía mi condición... ayer, decia ya no se que mas tengo que hacer... pero eso, eso fué ayer...

Cristina

mayayo dijo...

Grandes sensaciones las que describes. y claro, con las imagenes del desierto de fondo se implica uno un poco mas.
Sean las arenas, el mar o las montañas, está claro que los grandes espacios abiertos son el mejor espejo para poder verte/conocerte, allí no puedes engañarte. O quizá si...

Conciencia Personal dijo...

Explorar, contrario al sedentarismo. No importa si es mar, montañas, desiertos, llanos, en diferentes patrias; la naturaleza sabia nos regala todo. Y sabias son tus palabras en decir; " La más grande de las aventuras no se encuentra en ningún lejano desierto sino dentro de sí mismo" Exploremos el alma como una abeja entre las flores.

Un beso a mar y desierto, Monique.

Malena dijo...

Hola Runner. Te he dejado un comentario en tu otro blog. Gracias por haberme dejado un comentario porque me has dado la oportunidad de conocerte.

Me ha gustado tu blog. Se puede aprender mucho de él y de tí.

Un cariñoso saludo.

anitta dijo...

hay que estar siempre en la busqueda de algo!!!


un bess

Furacán dijo...

Estupendo post.

sky-walkyria dijo...

fuera, dentro, llama o extincion,
el universo se extiende infinito en todas nuestras direcciones,
y se deja amar

Francisco Castaño dijo...

Yo creo que cada día exploro, impresionante post, donde he creído entender que siempre hemos de estar a la busqueda, para al fin llegar al punto de partida, vaya con Elliot.

Saludos Explorador

Paco Montoro dijo...

Creo que yo soy un explorador frustrado, desde pequeño siempre he querido serlo. Pero corro y me siento tan bien que creo que no existe tal frustración, se que para descubrir algo nuevo solo tengo que calzarme las zapatillas y encontrarme con la naturaleza y conmigo...
Saludos

la granota dijo...

Yo sigo encontrando atajos nuevos en los alrededores de mi casa :)

¿Tu otro blog????

Las fotos, uffff!!

Sylvie dijo...

Todos somos exploradores natos...lo que nos diferencia a unos de otros es el saber observar lo que vemos a nuestro alrededor.
Yo disfruto hasta de explorarme a mi misma (esto suena un poco heavy pero lo pienso así).

Besitos.

ojordo dijo...

Tus entradas generan mucha paz y una cosa que me gusta y pocas veces hago que es PENSAR....He buscado y no he encontrado ...tienes alguna que genere motivacion o animo?? actualmente no estoy muy centrado y todo lo que sea motivacion lo necesito. Un saludo y no tendras algo de cafe que me dejes...?????..

Conciencia Personal dijo...

Sigo explorando tu natural sabiduría...

Abrazos cargados de otoño.

Alicia Cecilia dijo...

Me gusta mucho tu blog. Ah tambien me sumo a las palabras de T.S. Eliot. saludos